sábado, 28 de octubre de 2006

Reflexiones acerca de la muerte


Hoy quiero escribir sobre la muerte, esa pesada y afilada espada que pende amenazadora sobre nuestras cabezas atada a un delgado y tensado hilo… montante que inevitablemente, terminará cayendo poniendo punto final a nuestra vida.

Empezamos a morir desde el mismo momento en que nacemos, y sin embargo, nos empeñamos en imaginarnos eternos, en creernos inmortales, en cubrir incesantemente nuestros ojos ante el intenso brillo de la guadaña.

Nos inventamos dioses y hasta religiones que nos prometen paraísos maravillosos, llegamos incluso a matar por nuestras creencias sin saber a ciencia cierta el resultado final de nuestros actos, movidos por una fe inculcada, nunca comprobada, ante la cual debemos bajar nuestras cabezas, ante la cual no tenemos argumentos porque, a fin de cuentas, o creemos o morimos, así de sencillo… “Pobre el tonto que camina por una trocha ya abierta y no se esfuerza en abrir la suya propia”.

Nos han enseñado que la muerte es el resultado de un pecado cuando en realidad es el resultado de la vida porque sin el vivir no existiría el morir… intentamos a cada momento alejarnos de esa desagradable orilla que nos aterra, nos huele mal, nos asquea, y durante ese intento no nos damos cuenta de que hagamos lo que hagamos nuestro destino final está en una oscura y solitaria fosa.

Y es que moriremos aunque no pretendamos hacerlo, moriremos sin importar la religión que profesemos, la edad que tengamos, la vida que vivamos, cuan felices o tristes estemos… moriremos por el simple hecho de estar vivos. No valen quejas, no valen lamentaciones ni deseos intensos ni buenos augurios… un día, en algún momento, en algún lugar, a solas o en compañía, nuestros ojos se cerrarán para siempre y nuestra conciencia dejará de existir.

Oh! Ironías de la vida porque rezo para que cuando me llegue ese momento pueda decirme a mi mismo: estoy tranquilo conmigo y con mi conciencia.

17 comentarios:

BAUDOLINO dijo...

Blog muito, muito interessante.
A morte não tem de ser uma pesada espada. Como poderás ver no meu blog, a morte está sempre lá, na vida.

ojos dijo...

Antojo de primavera

Se me antoja Llorar los gritos
A moco suelto
Gritar los llantos
Hasta la afonía
Calmar alguna sed
Desmesuradamente
Usurpar algún segundo lúcido
Con la agilidad de un niño
Subvertir la realidad amorosamente
Transmutar los sentidos concientemente
Irrumpir en las quietudes
Asaltar un beso
Recorrer un cuerpo
Sumergirse en un deseo
Explorar alguna calle vieja
Saltar
Soplar
Rodar
Salpicar toda el agua de las viejas tristezas
Embarrarse de las ridiculeces todas
Reír, reír fuerte burlando la estrechez mental
Sacar de quicio la racionalidad bruta e indolente
Zapatear la cordura paralítica
Remojarse en los charcos de la sencillez
Tirar piedras al mar
Tocar timbres salir corriendo
Ignorar las premuras de las definiciones
las categorías clasificaciones los ordenamientos
Estructuras agónicas que dejan fuera la vida ruidosa y libre…
Detener el tránsito y abrazarse a mediodía
No encender la luz una noche y escribir un poema mundial
Expiar lo innecesario de lo innecesario
Botar equipajes por la ventana
Detenerse frente a un crepúsculo
Hacer la mueca a la inmediatez de un siglo cegado y obstinado
Hacerle bigotes a la gravedad de los adultos civilizados

Y sí, Besar la muerte dulcemente
Y por que no vivir, vivir sin tregua!
Como un antojo de primavera

Pd: lei tu post y se me salto este poema, me gusta tu rincon.
desde chile saludisimos.

BAUDOLINO dijo...

Obrigado pela visita. Continuarei a visitar este canto.

Horus dijo...

No se por qué León, quizás no quiera ni siquiera saber porque... pero hoy vengo sietiendo que me muero a pedazos.

Si sobrevivo, quizás mañana leas algo al respecto.

Alexis Coald dijo...

Amigo Leon

Como es importante saber vivir, tambien lo es saber morir, es parte del milagro del existir.

Excelente escrito, como todo lo que tú escribes amigo.

Te abrazo y mucha luz.

Mario dijo...

Las muertes reales son muy dolorosas, aunque sea la única certeza que poseemos desde que nacemos. El cuerpo es un mecanismo de relojería que todos los días se va estropeando un poco, hasta que sucede lo inevitable... Sin embargo, reflexionar sobre la muerte o contar historias sobre el sentido de la muerte, puede resultar menos doloroso. En "Las horas", la novela de Cunningham, la sobrina de Virginia Woolf le pregunta a ella por qué tiene que matar a la protagonista de la novela que está escribiendo, "Mrs. Dalloway". Y Virginia responde que la muerte en la literatura sirve para que los otros personajes, y los propios lectores, valoren el sentido de la vida y la oportunidad de vidrio que representa estar vivo aún. Pero al final, y después de haberla hecho coquetear con el desastre, Virginia Woolf decide salvarle la vida a la Sra. Dalloway. La cercanía con la muerte le ha significado a Virgina Woolf más vida... Muy lúcido tu comentario...

jguerra dijo...

A vida não poderia existir sem a morte e por isso devemos aceitá-la. Permite-nos pensar que devemos aproveitar a oportunidade que temos da melhor maneira. Abraço

Virgen dijo...

Leon, Ante tus letras, tus ideas;
Apreciado,
Extraño Compañero,
Forastero,
Te explicaré que:
Me enamora la Vida-
Me enamora la Muerte-
Y Confieso que no sé diferenciar una de la otra.

Un Beso en esa parte palpitante...

Yayo Salva dijo...

La muerte es el contrasentido radical de la vida y, al mismo tiempo, la idea que me hace la vida más apasionante. Ni es mi compañera de viaje ni una amenaza. La muerte, en realidad, es el punto final de mi historia. Como un signo ortográfico. Sólo eso. Un abrazo.

Horus dijo...

Y la luna esta noche nos sigue acompañando amigo...

Aristóteles dijo...

Cuando estudié la muerte, de mi parte se me quedó algo muy grabado: Cada día nos acercamos más a ella. Por eso... ¡APRENDAMOS A VIVIR!

Te extraño.
Un fuerte abrazo.

P.D. De hecho, yo también estaba (y estoy todavía... jejeje) un poco ausente de los blogs, solo que te recordé y vine a dejarte mi comentario. Que por cierto, me ausenté por un tiempo y volviste a escribir.

Virgen dijo...

Pensado L.

Gracias por tus palabras...

Ojala puedas dejar tu comentarios en "el altar" , ya que el otro blog, es compartido y los escritos de ahi, no son mios.

Un abrazo.. y un beso que perdure el fin de semana.

Virgen
http://elaltardevirgen.blogspot.com/

p.d. Nueva foto de perfil!!
Excelente

Virgen dijo...

Elijo un beso... Tu dale la ubicación en la Geografia de mi cuerpo que prefieras.

joelia dijo...

saludos. te descubrí en los comentarios de aristóteles, de hecho el tuyo fue uno de los pocos con los que mas o menos coincidí y por eso me antojé a visitarte. me ha agradado tu lugar.

me gusta lo que dices de la muerte, aunque un poco clichés algunas frases, siempre son ciertas.

abrazos

Horus dijo...

Y sigues reflexionando en este tema?

El amor, estimado amigo ibérico, nos "compone"....

Cristina Fornés dijo...

León: la muerte es tan real como el aire. Especialmente cuando la has visto tomar el rostro frío de los que amas. En este momento, inevitable.
Pero me apeno por tantos que tienen una visión desesperanzada.
Porque sé que si bien los hombres han inventado muchos dioses y fábulas, el único y verdadero se nos ha revelado...

Y por su revelación sé que no fuimos creados para morir sino para vivir, y en abundancia. Que la muerte es y será un enemigo vencido...
y la fe no me baja la cabeza, por el contrario me eleva la mirada y pone un canto de alabanza en mi garganta...
¡Querido amigo, tendría tanto para compartir contigo! Si tan sólo te tuviera cerca y estuvieras dispuesto a escucharme, para que conocieras otra "lectura de la realidad".
En otras palabras te diría: ven y ve (escucha), luego decide si aceptas o rechazas.

Con un fuerte abrazo, todo mi corazón.

michelle dijo...

paso a saludarlo, un abrazo.
OJOS